miércoles, 29 de julio de 2009

Dividir orquideas monopodiales

Dividir orquideas monopodiales

No todas las orquideas crecen de la misma manera que las simpodiales (con seudobulbos), sino que existen las monopodiales, es decir, que sólo tienen un tallo principal que emerge desde un manojo de raíces en su base, y presenta hojas (y, en ocasiones, raices aéreas) en toda su extensión. Crecen hacia arriba y pueden alcanzar los 60 cm antes de producir el tallo de floración.

Las orquídeas monopodiales no son fáciles de dividir como las simpodiales con sus seudobulbos. Sin embargo, en ocasiones las monopodiales producen vástagos alrededor de la base de la planta y pueden ser separados de la planta madre. Cuando estas plántulas han desarrollado raíces, se las puede separar en el momento del transplante. Planta cada división individualmente en macetas de unos 9 cm de diámetro, rellenas con el compost habitual y manténlas bastante secas durante las dos semanas siguientes para que las raíces se establezcan.

Seudobulbos o falsos bulbos de las orquideas

Seudobulbos orquideas

Los seudobulbos o falsos bulbos, son como tallos hinchados y su función es conducir el nuevo crecimiento además de almacenar suficiente cantidad de agua para que la orquídea pueda sobrevivir a una sequía. Después de que hayan aparecido las hojas, el seudobulbo sigue sobreviviendo. Una vez que sus flores hayan abierto, el seudobulbo, conocido ahora como 'bulbo trasero' empieza a morir. Su promedio de vida puede alcanzar los cinco años.

Una planta puede tener muchos seudobulbos y bulbos traseros en cualquier momento de su vida, ya que cada año se desarrollan nuevos, y se unen entre sí por medio de rizomas.

Dividir orquideas

Dividir Orquideas

La división se realiza en el mismo momento que el transplante. Ésta es la forma más directa de propagar las orquídeas epífitas. Aunque vale la pena recordar que cuanto más grande es la planta, mejores son sus flores; si la divides mucho, la planta se reduce y es probable que la floración se interrumpa durante algunos años. Así que lo mejor es esperar hasta que sea necesario, es decir hasta que su tamaño la haga inmanejable. Es mejor hacerlo a principios de la primavera o después de la floración.

La división puede presentar cierto riesgo para una orquidea en mal estado, con parte de sus sistema de raíces en descomposición. Recorte las raíces y divida la planta en partes sanas.

· Proporciona a la planta un aspecto equilibrado y uniforme, tal y como haría antes de cambirla de maceta. Después, prepárala para dividirla en secciones, cada una de las cuales deberá incluir por lo menos dos y no más de tres seudobulbos con hojas.

· Con un cuchillo esterilizado, corte el rizoma que une los grupos de seudobulbos, separándolos cuidadosamente,

· Extrae la planta de su recipiente o soporte y desenrede las raíces, cortádolas si fuera necesario para separar las nuevas partes.

· Recorta las raíces secas o quebradas, y quita los bulbos posteriores sin hojas.

· Prepara macetas apropiadas con material de drenaje y plántalas siguiendo el procedimiento normal. Cada maceta debe ser lo suficientemente grande como para que quepan desarrolladas en un año. Pulverice regularmente hasta que aparezcan nuevos brotes.

Cuidados posteriores al transplante de orquideas

Transplante Orquideas

Tras el transplante, no riegues tu orquídea hasta por lo menos dos semanas después de plantarla; simplemente pulverice las hojas con agua para estimular el desarrollo de las raíces. Luego, comience a regarlas pero muy moderadamente, de manera que el compost esté siempre húmedo al tacto hasta que vea que las puntas están creciendo.

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